viernes, 18 de noviembre de 2011

El Mercadeo por Teléfono, ¿te intimida?


El miedo al teléfono, es quizás uno de los peores temores que un empresario del mercadeo en red o en realidad cualquiera pudiera tener. Dejando claro por supuesto que hablamos de individuos normales y no de alguien con un estado patológico que requeriría de intervención profesional.  El miedo en general es como todas las creencias limitantes, simplemente una ilusión,  y ya que no forma parte de la realidad, puede ser superado, destruido y aniquilado…¿te das cuenta?

 
Vamos a aprender a continuación unas tácticas para calmar tus nervios y llevar tu mente a una mayor conciencia y proactividad cuando hables al teléfono con un prospecto, cliente, usuario, etc. Para ser más específicos estamos tratando acá de lidiar contra la ansiedad que produce hablar con extraños por teléfono.

La ansiedad en general, es una emoción primitiva que ha sido utilizada por el hombre para adaptarse a su medio, estar preparado y generar conductas para enfrentar situaciones amenazantes. Es por ello que es esperable que temores y preocupa­ciones formen parte de nuestra vida cotidiana. Lo importante es poder diferenciar cuando estas preocupaciones y miedos son útiles para resolver dificultades, y cuando se convierten “en sí mismas” en fuente de sufrimiento.

¿Cómo reconocer si esta ansiedad es desmedida? Las preocupaciones excesivas, miedos que no nos abandonan, síntomas físicos (contracciones, dolores de cabeza, taqui­cardia, mareos, etc.), síntomas cognitivos (dificultad para concentrarse, inseguridad, temor a perder el control, etc.) y conductas repetitivas (que no pueden dejar de hacerse), son alarmas que no podemos dejar de tener en cuenta.
 
Las Conductas evitativas. (evitación de lugares o situaciones consideradas de manera negativa) son en general la principal consecuencia de no controlar adecuadamente  la ansiedad. Es probable que en este punto algunos lectores identifiquen aquel día que tenían una lista de 20 teléfonos para llamar y perdieron todo el día en conductas de evitación: Ir al baño a cada rato, hacer otra cosa, ver televisión, dormir e incluso hacer ejercicios y todo lo que nos lleve a no hacer las llamadas

Esto es lo que pasa: cuando hablamos por teléfono con un desconocido, se activa un estado de alerta, nuestros pensamientos activan un mecanismo en nuestro cerebro que nos dice que algo anda mal. Amplificamos el efecto del miedo en nuestro cerebro con pensamientos negativos. Sentimos  que se nos corta la respiración, un peso en los hombros, que se nos hace un hueco en el estómago o nos sudan las manos etc. La primera cosa que vamos a hacer es aliviar los síntomas que sentimos: Lo primero es respirar profundo, cuando así lo hacemos incrementamos el oxígeno que va a nuestro cuerpo y al cerebro. Lo segundo que vamos a hacer es “resetear” el sistema nervioso. Vamos a relajar el cuerpo empezando por las manos. Aprieta las manos y luego estíralas abriéndolas repetidas veces, esto provoca un estado de relajación progresivo. Luego enfóquese en respirar confortablemente. Tres respiraciones y relajen, cuando ya te sientes más relajado, practica tus guiones para que tengas confianza en lo que vas a decir. 

Ahora, después de haber leído estas tácticas tan sencillas, eres responsable de aplicarlas con disciplina. Sabes cómo vas a proceder para calmarte y relajarte mientras hablas por teléfono con algún completo extraño. Ahora sabes que no existe nada fuera de ti que pueda ayudarte a superar la ansiedad de hablar por teléfono. Aunque si deseas un teléfono con un mecanismo antiansiedad, es probable que el de la fotografía a la izquierda te sea útil.

Entonces lo que vas a hacer ahora es LLAMARME!  Jeje, solo bromeaba, pero para los que son serios acerca de como aprender a comunicarse mejor, no titubeen en hacer click en los enlaces de esta página para que me puedas enviar un mensaje a Facebook o tweeter. Pudiera ser que hablemos luego por teléfono después de todo.