Las Promesas de la noche vieja o Resoluciones
de fin de año, vienen asociadas en nuestra cultura, al ritual de comerse las
doce uvas al compás de las campanadas de la última media noche del año. Bueno, la gente hoy día
no es tan apegada al ritual, pero hay quien se lo toma a pié de letra y declara para
si y en silencio, lo que desea para la próxima vuelta de la tierra al sol. Sin embargo, es
bien conocido que estas promesas por lo general no se cumplen. La postergación
parece ser parte de la cultura también:
